El Fuerte, Mocorito, Cosalá, San Ignacio y El Rosario poseen una arquitectura impresionante, tradiciones vivas y tesoros naturales únicos que conquistan a visitantes nacionales e internacionales
Mazatlán, Sinaloa, 23 de julio de 2026.- Sinaloa reafirma su posición como uno de los destinos más diversos y fascinantes de México.
Con una oferta turística que abarca desde la majestuosa sierra y sus cristalinas playas, hasta una gastronomía extraordinaria de renombre internacional, el estado se consolida como la opción ideal para las vacaciones de verano.
En el corazón de esta oferta destacan sus cinco Pueblos Mágicos: El Fuerte, Mocorito, Cosalá, San Ignacio y El Rosario. Cada uno es guardián de una arquitectura colonial impresionante, tradiciones vivas y tesoros naturales únicos.
Desde la Secretaría de Turismo, se extiende una cordial invitación a visitantes nacionales e internacionales a recorrer las rutas del estado este verano, disfrutando de la calidez de su gente, la seguridad en sus caminos y una propuesta cultural incomparable, que lo convierten en un destino ideal para vivir “Sinaloa, el verano que lo tiene todo”.
El Fuerte
Reconocido por su legado prehispánico y colonial, este destino es una parada clave del emblemático tren Chepe.
Entre sus principales atractivos destacan la fortaleza de su Palacio Municipal, el Mirador, el Templo del Sagrado Corazón y la Reserva Ecológica Cerro de la Máscara, hogar de milenarios petroglifos.
Mocorito
Conocida como la «Atenea de Sinaloa» por su riqueza intelectual y cultural, esta joya turística enamora a sus visitantes con sus pintorescos campos de girasoles, la Iglesia de la Purísima Concepción y el esperado Museo de Los Tigres del Norte. Además, es la cuna del mundialmente famoso chilorio y las tradicionales chorreadas.
Cosalá
Un pintoresco pueblo de calles empedradas que regala tranquilidad y aventura por igual. Alberga la Reserva Ecológica de Nuestra Señora (ideal para el avistamiento de flora y fauna, y la práctica de tirolesa), la Plaza de Armas, el Museo de Minería y el emblemático Charco Verde.
San Ignacio
El Pueblo Mágico más reciente del estado sorprende rodeado de ríos y vegetación tropical. Sus joyas principales son el Museo del Jaguar, la monumental escultura del Cristo de la Mesa, su arquitectura colonial y la impresionante zona arqueológica de Las Labradas, con enigmáticos grabados en piedra a la orilla del mar.
El Rosario
Con una profunda historia minera y artística, este destino deslumbra a los viajeros con la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario y su majestuoso altar bañado en oro. La oferta se complementa con el Museo en honor a la legendaria Lola Beltrán y la pintoresca Laguna del Iguanero.

